¿Alguna vez has rediseñado algo? La cocina, un mueble, el cuarto, un objeto, etc. Para mí es un hobby, una diversión pero con un propósito. Porque lo necesito, para regalarlo o para venderlo. Haces tus planes, reúnes tus materiales y herramientas pero en el camino, siempre pasa algo. Toma más tiempo del esperado o del que te dijeron. Te cuesta más dinero del que pensabas o del que te dijeron. Pero al final siempre verás la diferencia y el resultado te traerá satisfacción y gozo.

Qué tal si intentamos rediseñar, restaurar o renovar nuestra manera de pensar como mujer. Porque donde van tus pensamientos, van tus pasos. En lo que piensas en eso te conviertes!

Comencemos a pensar correctamente. Todo lo que hoy vemos en nuestro mundo natural es producto de un pensamiento. Todo pensamiento que retienes el tiempo suficiente en tu mente va a buscar su forma de expresión en el mundo natural. Es cuestión de tiempo. Tú tienes la capacidad de almacenar pensamientos negativos o positivos, tienes la libertad de escoger. Por eso es importante que constantemente estemos sembrando pensamientos positivos para hacer cosas buenas. Siembra en tus pensamientos el deseo y la decisión de tener éxito y ser feliz.

El éxito no se mide por una cuenta de banco, un carro último modelo o una casa grande. Cuando hablo de éxito, estoy hablando en cada caso individualmente, de lo que más deseas en tu vida, lo que te define. Puede ser, tener una familia feliz, un puesto ejecutivo, un ministerio, una cuenta de banco saludable, ser un tamaño seis, tu propio negocio. Que tenga armonía con tu propósito y diseño de Dios para ti como mujer.

Vas a encontrar retos y pruebas. Tienes que aprender a desarrollar resistencia, resistir, aguantar cuando te encuentres con los retos, problemas y obstáculos. Aprende a pensar diferente cuando te enfrentas al miedo, al fracaso, a los retos. En cualquier etapa de la vida que te encuentras tienes que encontrar la manera de vivirla y tener gozo, paz y amor. Un sentido de satisfacción y contentamiento. Eso es tener éxito. 

Sabemos que el ser humano es muy rápido en adaptarse a las nuevas circunstancias. Eso es bueno por que nos ayuda a sobrevivir y a prosperar. Pero también significa que las cosas buenas que inicialmente nos hacen feliz rápidamente se convierten en cosas normales y regresamos a nuestra base de la vieja felicidad o el estado natural. Como las aspiraciones están constantemente creciendo entonces la gente raramente están completamente satisfechos con lo que tienen al momento. En la Biblia, Pablo dice: “he aprendido a estar satisfecho con lo que tengo. Sé bien lo que es vivir en la pobreza, y también lo que es tener de todo. He aprendido a vivir en toda clase de circunstancias, ya sea que tenga mucho para comer, o que pase hambre; ya sea que tenga de todo o que no tenga nada. Cristo me da fuerzas para enfrentarme a toda clase de situaciones”

Deja que tus pensamientos te lleven a decidir ser feliz.

“Yo soy una pequeña parte del universo pero el universo está incompleto sin mí”